Un cuartillo de Garnacho


El medio digital es solo un elemento dentro de un proceso de compra mucho más amplio en el que se mezclan cada vez con mayor precisión el canal tradicional con las nuevas posibilidades del canal online. Las marcas con proyección hace tiempo que piensan con perspectiva omnicanal, con el principio básico de ayudar al consumidor a hacer negocios con ellas cuando quiera, donde quiera y por el medio que quiera… los nuevos medios de pago móvil harán el resto.

En realidad, nada ha cambiado tanto, solo es que hay nuevas formas de hacer lo que siempre se ha hecho: comprar, contárselo a tus amigos, buscar lo más barato entre lo que nos satisface, buscar una buena recomendación y la comodidad en el pago, etc… si citamos a James Webb Young:

Una nueva idea no es ni más ni menos que una nueva combinación de elementos viejos..

En el estudio Las Marcas Ante el Reto del e-Commerce (Millward Brown, 2014) se destaca que casi el total de la población internauta (96%) ha comprado algún artículo en el último año en la red. Este dato, que dentro de poco no invitará a reflexión alguna por obvio, sí debería ser interpretado como la dimensión de la oportunidad, que será aprovechada o no en función de lo que cada marca decida ser en este contexto… Cada marca tendrá que elaborar su receta: un poco de showrooming, su parte de webrooming, catálogo optimizado y con uso de exclusividad según el medio, experiencia integrada, beacons, diseño responsive, etc… Todo, menos quedarse mirando.

Compramos online entre 5 y 6 categorías por término medio., con un gasto medio de algo más de 1.000 euros al año… a lo que hay que sumar todo lo que gastamos fuera de la red “gracias” a lo que hemos aprendido en ella. El debate, lógicamente, ya está trasladado a cada categoría particular y su diferente desempeño. Tecnología, moda o billetes de avión lideran las ventas online… ¿y el resto?Un cuartillo de garnacho

Si miramos hacia las marcas españolas en el ámbito e-commerce, salvo excepciones como Zara, no parece que hayan cogido la mejor ola,… por el momento. Su potencial es incuestionable, sin embargo, algunas iniciativas que pretenden dinamizar las marcas españolas como el foro de marcas renombradas españolas, tampoco aportan un alto grado de renovada seducción y suenan más a viejas élites de ánimo imperecedero que a nuevas propuestas.

Mi abuelo me decía, que era “muy listo para los logaritmos y muy tonto para los recados”. Eso ponía de relieve mi falta de dominio del medio, en este caso el colmado del barrio, y la falta de conocimiento de mi abuelo: yo no tenía ni idea de hacer logaritmos. En todo caso, los logaritmos buscan simplificar los cálculos complejos, para lograr que la compra de un cuartillo de vino de garnacha se pueda hacer en un click…

Disculpada la tontuna, lo que si parece ineludible es que las marcas tendrán que trabajar en los logaritmos, para que tontos como yo que no sabemos hacer recados podamos comprar de forma fácil y apetecible, por cualquiera de los medios a nuestro alcance.

 

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