Niños y Estrellas


Niños

Ya estamos nuevamente en Navidad. ¡Cómo corre el tiempo! El hombre siempre tiene sensación de caminar, de ir hacia algo, pero según vamos avanzando por el sendero de la vida nos damos cuenta de que todo lo que queremos: bienestar, seguridades, buena vivienda, confort, regalos… todo, esto que ansiamos, es pasajero.

La Navidad nos trae un mensaje oculto, mucho más enriquecedor y profundo que lo que ofrece el consumo, nos habla de un niño y de unas estrellas.

Ser niño es tener confianza, ilusión, saber soñar, es estar en el presente, disfrutar de las cosas pequeñas, no preocuparnos demasiado y tener alegría.

Vivir como niños es dedicar tiempo a disfrutar de nuestra familia, de nuestros hijos, jugar al Parchís, al Monopoli, montar en bici, pasear, dejar fluir nuestros sentimientos, abrir bien los ojos para ver más allá de las cosas.

¿Y las estrellas?…Las estrellas nos hablan de que no debemos tener límites, nuestro techo está lleno de luz y esperanza, en nuestra noche pueden más los luceros.

Levantemos bien alta nuestra cabeza para disfrutar con los niños y, como ellos, de nuestra entrañable Navidad.

(Adelaida Castellano)


NIños 3Yo pienso que en realidad y en nuestro siglo, la Navidad tiene un poco da cada propuesta: un significado religioso, una hemorragia consumista injustificada, unas buenas vacaciones, un momento único para encontrarse con los más queridos, una excusa para emborracharnos sin que nos miren mal del todo, un cofre temporal lleno de nostalgia. Un poco de cada una de ellas.

Es una época en la que casi siempre reflexionamos, buscamos en nuestro interior, nos acordamos de seres queridos que ya no están y sobre todo es una época muy propicia para hacer prácticas de lo que más necesita el mundo, del AMOR con mayúscula, que es la llave para que todo ande mejor en este siglo XXI.

Hay que verlo en los ojos de los niños, en la gente que te rodea; en las terribles y en las buenas noticias que nos asaltan cada día desde la TV y la prensa.
Sobre todo hay que verlo en nuestro quehacer diario.
(José Manuel Martín)

NinoJesusLa palabra me evoca: Encuentro, Familia, Alegría, Acogida… en una palabra: AMOR.
En la Navidad se celebra el Nacimiento de Jesús.
Este niño que nace en Belén, es como todos los niños frágil, indefenso, todo lo reclama y todo lo necesita. Pero, paradójicamente, nos da mucho más de lo que pide….nos da, nada más y nada menos, que la OPORTUNIDAD, de desarrollar toda la capacidad de amar que nos ha sido dada y ponerla en marcha. Es lo que nos hace ser y crecer como personas.
Hago ahora un paréntesis para comentar, que toda la parafernalia que rodea a la Navidad (luces, adornos, fiesta, comidas, gastos…etc…) tienen su razón de ser en tanto en cuanto nos sirvan para recordar la Navidad con su auténtico sentido, si no, serán como dos líneas que corren paralelas entre sí y en su definición geométrica…”son dos líneas rectas que por mucho que se prolonguen NUNCA llegaran a encontrarse”.
Yo conozco una familia muy cercana (mis sobrinos) que tiene dos preciosos niños, y uno de ellos es un niño muy Niño… que todo lo necesita y que ¡como el de Belén! Te lo da todo con su maravillosa sonrisa y nos pone en marcha toda nuestra capacidad de AMAR.
Os digo por mi experiencia: En esa casa… ¡SIEMPRE ES NAVIDAD!
(Mercedes Castellano)

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