“LEGO-THINKING: La vida es un juego que no se gana sin arriesgar” 1


 

manos lego 2


Todos nos hemos encontrado ante esas situaciones de la vida en las que tenemos que elegir. Diariamente tomamos decisiones, desde las más insignificantes como elegir una marca de pan, hasta las más importantes como elegir pareja, comprar una casa, cambiar de país, emprender o trabajar por cuenta ajena.  Las elecciones forman parte de nuestra existencia y se piensa que solo nos pueden traer dos consecuencias: perder o ganar.

La gente exitosa nos dice “la vida es un juego, hay que aprender a jugar”. Pero ¿Cómo se juega?  ¿Cuáles son las reglas para ganar? ¿Qué hay que hacer para no perder?  Sobre este tema se pueden encontrar miles de textos y cientos de horas de video en Youtube. No obstante, todas las enseñanzas podrían resumirse en una sencilla fórmula de éxito: un sueño sumado a algo de riesgo y multiplicado por mucha voluntad.

Una de las empresas que ha sabido cómo “jugar bien para ganar” ha sido, sin duda,  LEGO.  Su historia realmente podría ser la de cualquier empresa con una única diferencia “nunca ha dejado de intentar”.

La historia de LEGO empieza en Billund (Dinamarca) en 1932 cuando Ole Kirk el dueño de una pequeña carpintería cierra su fábrica por la crisis local. Eran tiempos difíciles y complicados para Ole, ya que además de su empresa pierde también a su esposa por una enfermedad.

Con cuatro hijos que alimentar Ole no deja de persistir y soñar. Con la madera sobrante de su ex-carpintería se aventura con una bonita pero arriesgada idea: fabricar juguetes. Sus hijos le apoyan en este nuevo reto y por fin, entre toda la familia, consiguen unos preciosos juguetes de madera trabajados con mucho detalle y acabados de gran calidad.

Pero las cosas no eran nada fáciles: en aquel tiempo el negocio de los juguetes aún no era muy expandido y además se añadía otra dificultad más la Segunda Guerra Mundial. Al principio Olé no logra facturar todo lo invertido, solo alimentar a sus hijos y permitirse el hecho de festejar con ellos unas bonitas cenas en Navidad. Pero no se desanima, y gracias a su persistencia consigue ganar sus primeros compradores importantes.

ole Kirk aan het werk in de 40er jaren

El negocio de juguetes empieza a funcionar y llega el momento en el que Ole decide que la empresa necesita un nombre. Quería trasmitir la idea de “LET GODT” – “JUGAR BIEN” en danés, así que haciendo un juego de palabras se le ocurre el nombre de LEGO.  Un nombre corto, sonoro y fácil de recordar. Lo que no sabía en aquel entonces es que en latín LEGO significaba “PONERLO JUNTO”.

El espíritu emprendedor de Ole hace que siga invirtiendo en su negocio y para agilizar el proceso de fabricación de juguetes compra su primera fresadora de madera. Pero poco después sufre una nueva desgracia: su taller se quema hasta los cimientos  y pierde  todos sus modelos de juguetes.  ¡¡¡Pero Ole no deja de intentar!!! Comprometido con su meta reconstruye de nuevo la fábrica de LEGO y en una feria de Copenhague compra una “moldeadora de plástico” una novedosa maquina recién llegada al mercado europeo.

lego1 Fabrica

Sin abandonar su idea de “un juguete de calidad en el que cada detalle importa” Ole empieza a fabricar nuevos juguetes: figuritas de plástico en miniatura (ositos, coches, etc). Sus hijos ya adultos siguen participando en la iniciativa de su padre y uno de ellos Godtfred Kirk (presidente de la marca LEGO desde 1958 a 1995) colabora de forma muy activa.

Un día Godtfred emprende un viaje de negocios a Inglaterra y en este trayecto conoce a empresarios con los que descubre que “un buen negocio está en crear modelos con un sistema que se puede replicar”. Justo después a Godtfred se le ocurre una idea que va a revolucionar toda la historia de LEGO. “Si a los niños les das juguetes ya hechos con ideas ya definidas jugarán, se divertirán y los abandonarán. Pero si les das pequeñas piezas y un sistema de juego despertarás su imaginación y su creatividad que jamás renunciarán”

De esta manera LEGO se convierte en la empresa con un concepto que funciona de forma universal y atemporal. El éxito de su modelo reside en brindar a los consumidores dos posibilidades: construir siguiendo las instrucciones o crear explorando nuevas combinaciones. Con este simple pero sofisticado sistema cualquier persona tiene la oportunidad de trasformar piezas sueltas (que de por sí no significan nada) en ideas infinitas: juguetes, arte, casas, muebles, coches, parques temáticos, robots, objetos de coleccionista de Star Wars, etc.

Hasta el día de hoy LEGO sigue manteniendo en su ADN aquel espíritu emprendedor y 4 valores con los que nació: la creatividad, la diversión, el aprendizaje y la calidad. Unos valores que ayudan a millones de personas buscar nuevos caminos y atreverse a probar.

Y …¿Cuál es tu juego para ganar?



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Un comentario en ““LEGO-THINKING: La vida es un juego que no se gana sin arriesgar”

  • Edscualo

    Muy interesante . Pocas empresas logran trascender uno de sus productos más allá del beneficio monetario. Se ha convertido en un fenómeno social aunque todavía hay personas que lo ven sólo como un juguete para niños y a los adultos que nos beneficiamos de sus incalculables utilidades, como personas que no han madurado, nada más lejos de la realidad. Pero como cada uno…… tienen derecho a pensar lo que quieran.