La respuesta está en tu DNI


basket 2


Muchos somos los que ya bien entrados en los 30 seguimos engañándonos a nosotros mismos todos los domingos (o sábados dependiendo el caso), no me refiero a acercarse a una iglesia a mover los labios haciendo que te sabes los rezos, no, hablo de la práctica deportiva amateur.

En el fondo ambas cosas tienen bastante que ver; la iglesia y el deporte municipal amateur son actividades que requieren de grandes dosis de fe y al final te das cuenta que en ambos casos son engaños, el deporte más, porque te engañas a ti mismo.

El deporte amateur. Normalmente llevas practicando un deporte desde que tienes uso de razón, empiezas en el colegio, sigues en algún equipo local, luego, si tienes algo de talento, te federas y compites, cuando llegas a los 24 se convierte en un hobby y  ahora ya talludito, te sirve para salir de casa a airearte y arrástrate por las canchas de cualquier distrito de tu ciudad.

Pongamos el ejemplo más cercano que tengo; el mío, todos los domingos me junto con una panda de acabados (yo el primero) con la que competi… hacemos que jugamos al baloncesto. En que consiste esto, muy fácil:

  1. Llegar al pabellón a media mañana, unos con ojeras porque sus hijos no les han dejado pegar ojo, otros con más ojeras aún y con un aliento que te quema las pestañas (-¿Fue dura la noche eh?) y luego los que viven cansados porque su curro es una mierda y digo yo… ¿y cuál no?
  2. Como he dicho previamente, arrastrarte por la pista.

Aquí podría terminar este breve postulado sobre la triste vida del deportista amateur de barrio, pero no.

Este ritual, aunque repetido fin de semana tras fin de semana tiene unos matices muy importantes dependiendo contra quien juegues.

homerNormalmente en las ligas de barrio hay equipos de losers como al que tú perteneces, de esos que en el tercer cuarto tiene a todos sus jugadores asfixiados, luchando por sobrevivir y a punto de tirar la toalla PERO hay otros equipos de críos de 20 años que corren como locos (como si tuvieran 20 años!!!!). ¿cuál es la diferencia? Pues una grande, con los acabados compadreas: juegas un poquito, sueltas un par de gritos de esos de…”me has dado en el rebote”, “ten más cuidado”….nada grave, luego te los cruzas en el bar y te saludas, es fácil empatizar con tus semejantes.

Vamos ahora con los partidos contra chavales, en estos es donde suele suceder un acontecimiento extraño y digno de estudio; redescubres tus ganas de competir. Bajo el mantra “estos críos de mierda a mí no me ganan” sacas lo mejor/peor de ti (si es que queda algo), compites, te picas, gritas al árbitro…hay un momento del partido en que paras y piensas “Joder, estoy gritando a críos que si hubiera tenido un descuido en la pubertad podrían ser mis hijos”, pero rápidamente entras de nuevo en la vorágine y piensas en destrozarlos: “putos críos”. Pues sí, en esta competitividad de mierda y mal entendida es en lo que se convierten tus partidos de domingo, en fin…

Pero mi parte preferida (obviaremos el tercer tiempo) es el día de después de jugar, en ese momento en el que intentas levantarte de la cama, cuando notas que las agujetas se mezclan en perfecta armonía con dolores articulares e hinchazones en tobillos, rodillas, hombros,….vamos, que duele todo el cuerpo.

Hay un punto de inflexión cuando los dolores son especialmente molestos. En ese momento es cuando te decides y (tras pedir 43 opiniones a amigos y familiares) vas al fisioterapeuta a que intente arreglarte. Le explicas lo que te pasa, lo que te duele, como te diste el golpe, como se torció la articulación, eres capaz de decirle en que momentos duele más… y como cual indio mohawk eres capaz de saber si va a cambiar el tiempo dependiendo de lo que moleste la rodilla.

Ahí es cuando el fisioterapeuta hace lo que puede y te machaca hasta que sufres, sufres mucho.

Tras esa paliza en la que no eres capaz prácticamente ni de andar le preguntas…”¿Pero…por qué me duele tanto la rodilla?” y él te mira, se sonríe y te hunde sin compasión con una frase lapidaria:

“La respuesta está en tu DNI”


 BOTON Headphones nar  Weezer,“Say it aint so”

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